¿Tu ducha de 5 minutos salvará al Mundo?
Nos han enseñado a sentirnos culpables por nuestras duchas, nuestra basura y nuestros hábitos diarios, mientras se oculta una verdad incómoda: la crisis ambiental no se reparte de forma equitativa.
En México, la mayor parte del agua y de las emisiones no proviene de los hogares, sino de grandes intereses económicos. La responsabilidad no es democrática: es una pirámide donde una minoría concentra el privilegio de contaminar y la mayoría paga el costo.
La pregunta ya no es “¿qué tanto reduces tu consumo?”, sino ¿a quién le exiges justicia y responsabilidad hoy?
